El Jardín Botánico de Culiacán, icono de la capital de Sinaloa.

Jardín Botánico de Culiacán

El Jardín Botánico de Culiacán, icono de la capital de Sinaloa.

Proyecto de modernización del Jardín Botánico de Culiacán

El Jardín Botánico de Culiacán, Sinaloa, ocupa un predio urbano de 10 hectáreas reconvertido en zona verde. El Jardín Botánico se ubica a un costado de la Ciudad Universitaria, en Av. de las Américas 2131. En la actualidad, el Jardín cumple las funciones de conservación de especies botánicas, museo de arte contemporáneo al aire libre, centro de investigación, y de divulgación cultural.

El Jardín Botánico de Culiacán abre en 1986. El promotor del jardín es el ingeniero Carlos Murillo, que además dona su colección botánica personal. Llegado el siglo XXI, el patronato responsable del Jardín acomete un proyecto de modernización para convertirlo en un icono local e internacional.

Proyecto de modernización del Jardín Botánico de Culiacán

El proyecto de modernización del Jardín Botánico de Culiacán aborda tres aspectos:

  • Aumentar y enriquecer la colección del jardín con especies de alto valor etnobotánico.
  • Complementar el Jardín Botánico de Culiacán con su propio museo de arte.
  • Modernizar la infraestructura e instalaciones.

En 2005 comienza un proyecto de arte contemporáneo para reforzar la entidad del Jardín, como centro cultural. El curador Patrick Charpenel proyecta un museo al aire libre con 35 obras creadas ex profeso para el jardín por un elenco internacional de artistas contemporáneos.

En 2007 comienza la modernización de instalaciones. El proyecto arquitectónico consta de un total de 16 edificios, que diseña y ejecuta la empresa mexicana: Tatiana Bilbao ESTUDIO. La arquitecta Tatiana Bilbao concibe la arquitectura desde un punto de vista humanista. Primero indaga sobre las necesidades de la gente que usará la construcción, con independencia de si se trata de obra civil, residencial o cualquier otro proyecto.

Aún inconcluso, el proyecto de modernización del Jardín botánico de Culiacán ya muestra sus frutos. Por un lado, el Jardín se convierte en un icono de la capital de Sinaloa y de la nación y, por otro, es un referente internacional: según el consejo de Jardines de Canadá, el Jardín Botánico de Culiacán está entre los 10 mejores jardines de Norteamérica.

Contribución de Tatiana Bilbao a la modernización del Jardín Botánico de Culiacán

La arquitecta mexicana Tatiana Bilbao, en consonancia con el espíritu de todos sus proyectos, equilibra la arquitectura de uso civil y su funcionalidad, con el respeto al entorno. En el caso del proyecto de Culiacán, Tatiana Bilbao ajusta la edificación de instalaciones de servicio público con la colección de arte contemporáneo y la desordenada fertilidad del jardín botánico.

El esquema para el trazado de los nuevos caminos del botánico se basa en la morfología del árbol huanacaxtle. También denominado: piñón de oreja, corotú o parota, el huanacaxtle (Enterolobium cyclocarpum) es una especie silvestre originaria de México. El árbol presenta numerosas ramificaciones y una copa característica en forma de sombrilla.

Las instalaciones del jardín constan de 16 edificios en concreto aparente que se agrupan en 6 conjuntos, según su funcionalidad: invernadero, curaduría, auditorio, servicios culturales y educativos, y accesos norte y sur.

 Edificios de concreto aparente

El proyecto del jardín también tiene en cuenta que, con el paso del tiempo y la humedad ambiental, el hormigón adoptará un verdor que lo integrará más, si cabe, en el entorno.

  • El conjunto de servicios culturales y educativos consta de tres edificios que se construyen en sitio: aula educativa, auditorio y sanitarios. La construcción se ejecuta en concreto aparente (hormigón a la vista). Este acabado, junto con la forma tectónica del diseño de los volúmenes, facilita su integración en el jardín.
  • El Auditorio del jardín botánico consta de un vestíbulo de acceso y un espacio abierto enmarcado por una zona de proyecciones al aire libre y tres muros. Para orientar el replanteo del auditorio, el equipo de Tatiana Bilbao realiza un estudio previo de la proyección de sombras de los árboles circundantes.

El hormigón de cara vista es un acabado de larga duración que demanda poco mantenimiento, con cualidades térmicas y estructurales. El concreto aparente, con la adición de agregados integrales, también se utiliza para elaborar una losa de azotea impermeable. La dificultad de la construcción radica en los encofrados y el vibrado del concreto en diseños con formas y ángulos de inclinación inusuales.

La empresa ACH ofrece una solución que simplifica la ejecución de losas de hormigón: la chapa colaborante ACH 60/220. Mediante el Forjado Mixto de Chapa Nervada Colaborante se simplifica la técnica del encofrado, las nervaduras de la chapa incrementan su resistencia con menor espesor, lo que se traduce en estructuras más livianas y en la reducción del volumen de concreto necesario para la losa.